Cálidas nalgas.

(Un poema de Charles Bukowski)





Este Viernes por la noche
las muchachas mexicanas en el carnaval católico
parecen muy buenas
sus maridos andan en los bares
y las muchachas mexicanas lucen jóvenes
nariz aguileña con tremendos ojazos,
cálidas nalgas en apretados blue jeanes
han sido agarradas de algún modo,
sus maridos andan cansados de esos culos calientes
y las muchachas mexicanas caminan con sus hijos,
existe una tristeza real en sus ojazos
como si recordaran noches cuando sus bien parecidos hombres-
les dijeron tantas cosas bellas
cosas bellas que ellas nunca escucharán de nuevo,
y bajo la luna y en los relampagueos de las
luces del carnaval
lo veo todo y me paro silencioso y lo lamento por ellas.
Ellas me ven observando-
el viejo chivo nos está mirando
está mirando a nuestros ojos;
ellas sonríen una a otra, hablan, salen juntas,
ríen, me miran por encima de sus hombros.
Camino hacia una caseta
ponga una moneda de diez en el número once y gane un pastel
de chocolate con 13 coloreadas colombinas en la
cima
suficiente por demás para un ex-católico
y un admirador de los calientes y jóvenes y
no usados ya más
afligidos culos de las mexicanas.



**Versión de Rafael Díaz Borbón

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